lunes, 5 de noviembre de 2007

Björk: un hada intergaláctica

Hipnótica y dulce, la islandesa encantó al público porteño tras su paso por el Gran Rex en donde presentó "Volta", su último LP. (05.11.2007, 10Música).

Por más que nos estrujemos el cerebro navegando por la asociación libre, tratando de hacer encajar todas las piezas del rompecabezas, difícil será entender el porqué de las banderas de animales amarillas y rojas que cuelgan en el fondo del escenario y las pantallas de plasma que –como biombos dividiendo espacios- proyectan los deditos atareados de uno de los programadores. En medio de este caos simbólico y precedida por una peculiar sección de vientos (diez chicas carapintadas con enteritos multicolores que harían a la vez de coristas) aparece ella: Björk.

A pesar de alguna que otra adscripción rockera, el show de la islandesa no puede clasificarse como un recital de rock; tampoco, como el brazo perdido de la Creamfields, por más de que la electrónica sea tal vez el aglutinante de muchas de sus canciones. Con un enterito brillante de mangas pomposas, esta hada intergaláctica de no más de un metro sesenta se apropió femenina y delicadamente del escenario del Gran Rex , en el marco de su segunda visita a la Argentina para mostrar los temas de su flamante Volta. (leer más)